Brindarles experiencias variadas que expandan sus intereses

Para que un chico tenga ganas de ponerse un objetivo, tiene que estar expuesto a experiencias diversas en las que tenga la posibilidad de explorar posibilidades. Un chico que solo va a la escuela y después mira la tele o está con jueguitos electrónicos en la tablet el resto del día difícilmente descubrirá cosas nuevas que llamen su atención y que luego puedan convertirse en objetivos a cumplir.

Hace un tiempo una mamá contó que durante toda la vida había vivido con su familia en un departamento céntrico. La rutina era llevar a sus dos hijas a la escuela, volver a las 17, tomar el té, hacer la tarea, mirar tele y navegar en internet, bañarse, comer y luego a dormir. Los fines de semana, ella y su marido siempre estaban bastante cansados por todo el esfuerzo de la semana, así que dormían hasta tarde y luego las chicas invitaban a alguna amiga o iban a la casa de alguna.

En las vacaciones iban un par de días a la costa, al departamento de los suegros de ella. Durante años hicieron lo mismo. Hasta que el verano pasado, por un tema laboral del marido, se trasladaron tres meses a una zona rural, casi en el medio del campo. En la casa no había señal de cable para la televisión y ni hablar de internet. Las hijas eran el descontento caminante, no paraban de quejarse. Entonces la madre empezó a angustiarse, hasta que algo comenzó a cambiar. Las chicas empezaron a pasar largos ratos en la naturaleza, hicieron amigos nuevos que tenían intereses muy distintos a los de ellas, dejaron de tenerles miedo a los perros, aprendieron los nombres de algunas flores.

Cuando llegó el momento de volver al departamento en el centro, las chicas se despidieron de la casita del campo con lágrimas en los ojos. De regreso, le dijeron a la madre que querían que hicieran una huerta en la casa. La madre las miró desconcertada. ¿Huerta, en un departamento? Empezaron a investigar en internet, y descubrieron que podía hacerse perfectamente en el balcón. Por iniciativa de las hijas, fueron al vivero, eligieron todas las hierbas aromáticas que les gustaban y pusieron manos a la obra. Hoy todos los días condimentan sus comidas con algo de la huertita del balcón. Y lo más importante: las chicas tienen muchos intereses nuevos que las motivan, que se despertaron en esa experiencia tan diferente a la que los padres las expusieron.

Verónica y Florencia Andrés de su Libro Confianza Total para tus hijos pág. 79


NUEVO CURSO INTENSIVO 
CONFIANZA TOTAL 2018

Viernes 8 y Sábado 9 de Junio - Buenos Aires

¿QUÉ HARÍAS HOY SI SUPIERAS
QUE NO VAS A FRACASAR?

¿Cómo sería tu vida si tuvieras confianza total para hacer realidad eso que hasta hoy ha sido sólo un “sueño”, un “deseo” o “una buena idea?

¿Cómo te sentirías si alcanzaras tus metas a nivel personal, profesional, económico, físico y social?

¿Como se transformaría tu realidad si pudieras sentir verdadero orgullo de quien sos y de cuánto estás logrando?


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